Por: Américo Solis
Alianza Lima mostró una cara muy distinta a la del partido de ida. Aunque el gol de Kevin Quevedo, anotado antes de que concluyera la primera etapa, otorgó cierta tranquilidad al equipo blanquiazul, el desarrollo del encuentro dejó más dudas que certezas.
En las postrimerías del segundo tiempo, un gol del Deportivo Iquique selló el empate 1-1. Poco antes que termine el partido, el atacante Eryc Castillo estuvo cerca de anotar un golazo para Alianza Lima con un potente disparo de larga distancia que terminó estrellándose en el travesaño.
Si bien el empate fue suficiente para avanzar a la fase de grupos de la Copa CONMEBOL Libertadores, el rendimiento del equipo dejó muchas interrogantes.
Para un club que aspira a más, la presentación fue discreta: imprecisiones en la entrega, lentitud en la transición del balón y falta de contundencia, lo que permitió que el rival se mantuviera con vida hasta el final.
La inclusión de Paolo en reemplazo de Hernán Barcos tampoco marcó la diferencia esperada. Alianza avanza, pero deberá mejorar considerablemente si quiere competir con verdadera autoridad en el torneo continente.

















