La Quinta Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo de Ayacucho, a cargo del Fiscal Provincial Wilfredo Arango Ramos, con el apoyo de la Fiscal Adjunta Provincial Erica Vilcapoma Mendoza, llevó a cabo la restitución de los restos óseos y elementos asociados de siete víctimas de la época de violencia.
Durante el acto participaron el Presidente (e) de la Junta de Fiscales Superiores de Ayacucho, Javier Edgar Anaya Cárdenas; el Fiscal Superior Daniel Alberto Jara Espinoza, representante de la Coordinación de las Fiscalías Superiores Penales Nacionales Especializadas en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo (de manera virtual), Andrés Rolando Alvarado Benavides, en representación del Equipo Forense Especializado (EFE), así como los representantes de la Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; y del Comité Internacional de la Cruz Roja en Ayacucho, así como personal fiscal, administrativo y forense, y familiares de las víctimas.
La restitución forma parte de las diligencias realizadas en el marco de la investigación denominada Maraycancha, donde 39 pobladores de las comunidades de Maraycancha y Pucamarca, provincia de La Mar, fueron injustamente detenidos, torturados y ejecutados entre el 15 y el 20 de septiembre de 1984 por una patrulla militar y miembros de Defensa Civil del centro poblado de Monterrico, quienes habrían dejado los restos óseos de los agraviados en la intemperie.
Durante más de cuatro décadas, sus familias sostuvieron un camino de búsqueda marcado por la esperanza de que sus familiares puedan ser ubicados para darles una cristiana sepultura, conforme a sus costumbres ancestrales.
Previo a la entrega a los familiares, el personal del EFE realizó la diligencia de traslado y armado anatómico de los restos en los ataúdes, acto que precedió la ceremonia de restitución.
Con esta acción, el Ministerio Público reafirma su compromiso con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas del periodo de violencia, contribuyendo a la recuperación de la dignidad de quienes perdieron la vida y al consuelo de sus familias.


















