En un ambiente de júbilo y profunda devoción, la ciudad de Ayacucho cerró hoy las celebraciones de la Semana Santa 2026 con la tradicional procesión del Señor de Pascua de Resurrección. La Plaza de Armas se convirtió en el epicentro de la fe, reuniendo a cientos de fieles y turistas que presenciaron el momento más glorioso del calendario litúrgico regional.
El recorrido procesional destacó por la participación activa de los feligreses y devotos, quienes, en un acto de entrega y esfuerzo físico, cargaron la imponente anda de Cristo Resucitado. Esta estructura, adornada con miles de cirios y flores, recorrió las principales calles de la ciudad escoltada por cánticos y el estallido de fuegos artificiales que simbolizaron el triunfo de la vida sobre la muerte.
«Esta celebración reafirma el valor de nuestras tradiciones. No es solo un evento religioso, es el corazón de nuestra identidad y un motor de comunidad que nos une cada año», señalaron representantes de la hermandad local.
La masiva concurrencia registrada este año ratifica a la Semana Santa ayacuchana como una de las manifestaciones culturales y espirituales más importantes del Perú. Con este cierre, la región no solo protege su legado histórico, sino que proyecta al mundo su orgullo por mantener vivas expresiones de fe que han trascendido generaciones.

















