Por: Américo Solis
He leído comentarios en tono de burla sobre cómo muchos jóvenes en Lima se han visto envueltos por el torbellino generado por la presencia del youtuber Darren Jason Watkins Jr., más conocido como Speed (Rapidez), un referente para su generación. Este estadounidense inició su carrera en la plataforma a los 15 años y, hoy, con 20, se ha convertido en un fenómeno digital. Su popularidad se disparó durante la pandemia, un período que no solo afectó a diversas partes del mundo, sino que también transformó la manera en que consumimos contenido en internet.
Sin embargo, antes de descalificar a quienes lo siguen, es importante reflexionar sobre el contexto en el que se encuentra nuestro país, donde no abundan muchos ejemplos a seguir para nuestros jóvenes. Actualmente, las figuras inspiradoras para la juventud son escasas, lo que hace comprensible que muchos se sientan atraídos por la energía desenfrenada de Speed. Más allá de sus excentricidades, su impacto radica en su capacidad para conectar con su audiencia a través de la empatía, la imaginación y la disposición a aceptar cualquier reto.
Prueba de su enorme influencia es que cuenta con más de 35 millones de seguidores en YouTube y que su reciente visita a Perú generó un revuelo incluso mayor que la llegada de Lionel Messi, quien arribó ayer al país para participar en la «Noche Crema» con el Inter de Miami en el Estadio Monumental.torbellino generado por la presencia del youtuber Darren Jason Watkins Jr., más conocido como Speed (Rapidez), un referente para su generación. Este estadounidense inició su carrera en la plataforma a los 15 años y, hoy, con 20, se ha convertido en un fenómeno digital. Su popularidad se disparó durante la pandemia, un período que no solo afectó a diversas partes del mundo, sino que también transformó la manera en que consumimos contenido en internet.
Sin embargo, antes de descalificar a quienes lo siguen, es importante reflexionar sobre el contexto en el que se encuentra nuestro país, donde no abundan muchos ejemplos a seguir para nuestros jóvenes. Actualmente, las figuras inspiradoras para la juventud son escasas, lo que hace comprensible que muchos se sientan atraídos por la energía desenfrenada de Speed. Más allá de sus excentricidades, su impacto radica en su capacidad para conectar con su audiencia a través de la empatía, la imaginación y la disposición a aceptar cualquier reto.
Prueba de su enorme influencia es que cuenta con más de 35 millones de seguidores en YouTube y que su reciente visita a Perú generó un revuelo incluso mayor que la llegada de Lionel Messi, quien arribó al país para participar en la ‘Noche Crema’ con el Inter de Miami en el Estadio Monumental.

















