Por: Jaime Bautista
Desde los vibrantes parajes de Llusita, tierra de gran vitalidad, del distrito de Huancaraylla (Víctor Fajardo – Ayacucho), surge uno de los músicos más auténticos del pumpin fajardino, Nilver Pablo Condori. Conocido por su destreza en la primera guitarra y su reciente faceta como cantautor, Nilver se ha convertido en un guardián del pumpin, el género que es Patrimonio Cultural de la Nación.
Aunque nació en Pisco, el corazón y la formación de Nilver son íntegramente llusitinos. Criado en su pueblo natal hasta los 18 años, absorbió las tradiciones que hoy vierte en sus composiciones. Tras más de una década acompañando a grandes exponentes, hace tres años decidió dar el paso hacia adelante como vocalista y líder de su propia agrupación.
La música no fue una elección, fue un destino que lo llamó a través de otros. El punto de quiebre ocurrió cuando le vieron en aquel joven llusitino, el talento necesario para dar vida a un nuevo proyecto. Allí nació el romance con la primera guitarra. Durante 15 años, los dedos de Nilver se deslizaron por las cuerdas, especializándose en ese sonido seco y potente que define al pumpín.
A diferencia de otras variantes de la región, como el qachwa de Hualla o el estilo de Huancapi, Nilver se convirtió en un guardián de la afinación fajardina al estilo de Llusita. En sus manos, el huayno y chimaycha adquieren un matiz distinto, una vibración que sabe a carnaval y a resistencia cultural.
«Llevo 15 años como músico, pero hoy, con mi propio marco musical, mi compromiso es con Llusita. Nuestra música es identidad; es el recuerdo de mis padres y la fuerza de mi pueblo», afirma el artista, quien suele presentarse con una formación de entre 6 a 9 integrantes para garantizar la potencia sonora que el género exige.
Actualmente, Nilver Pablo se encuentra en una etapa de madurez creativa, enfocándose en la creación de letras propias. Sus composiciones actuales exploran el amor en todas sus formas, sin dejar de lado la nostalgia y el arraigo por su tierra, elementos que sirven como motor de su inspiración.
En la vida de todo artista hay un momento de revelación, y para Nilver Pablo, ese momento ocurrió en su tierra, Llusita, durante un encuentro histórico con el recordado maestro Gerardo Quispe. En aquella última reunión, donde la agrupación Albandina se unió en un abrazo musical, el maestro Gerardo depositó en Nilver una responsabilidad destinada: «Tú vas a ser mi discípulo», le dijo el maestro, reconociendo en Nilver la valiosa capacidad de tocar la primera guitarra y cantar simultáneamente.
Aquellas palabras, “Si quieres crecer, tienes que armar tu estilo propio y crear tus canciones”, y esto se convirtió en el norte de su carrera. Hoy, Nilver no solo toca; cumple la profecía de su mentor, manteniendo vivo un estilo que es, a la vez, herencia y sello personal.
Gracias al alcance de las redes sociales y a la confianza de quienes valoran lo auténtico, la música de Nilver Pablo ha roto las fronteras de Ayacucho. Sus viajes lo han llevado a escenarios de Ancash, Arequipa y Abancay, lugares donde el Pumpin resuena con la fuerza de los andes llusitinos.
Sin importar el escenario, su presentación siempre nace desde la humildad y el orgullo: “Soy de Llusita, del distrito Huancaraylla, provincia Fajardo en Ayacucho”. Solo después de honrar a su pueblo, aparece el nombre del artista. Para él, Llusita es grandeza, es cultura y es el refugio donde aprendió los valores que hoy comparte con el mundo.
Nilver no camina solo; lo acompaña un equipo de músicos comprometidos con el rigor del Pumpín y el Huayno: en el bajo John Chipana (Circamarca), Edwin Chuchón (Huarcaya), en batería Eddie Chipana, Ismael Chipana y Raúl Montes, Madeleine Mariños Sulca, María Sulcaray, Sonilda Cancho, Benita Ucharima, Fredy Nieves y en la animación Augusto Guamaní García (Vilcanchos), juntos conforman una maquinaria musical que no solo entretiene, sino que cultiva y preserva la identidad fajardina.
Para Nilver, Llusita lo es todo. Es el lugar que lo acogió, el suelo que vio pasar a grandes hombres y mujeres, y la fuente inagotable de su inspiración. Como cantautor, ha tomado el consejo del maestro Gerardo y ha empezado a plasmar sus propias letras, basadas en el amor y en la memoria de su pueblo, asegurando que la grandeza de Llusita siga vigente en cada nota de su primera guitarra.
Contratos: 963 737 095 Nilver Pablo Condori


















