El reloj de la historia en Circamarca no comenzó hace solo 21 años, fue hace poco más de dos décadas cuando su identidad como Centro Poblado tomó forma oficial. Ubicado a 3,540 metros sobre el nivel del mar en el distrito de Huancaraylla, esta localidad de la provincia de Víctor Fajardo es el resultado de años de adaptación y lucha en una geografía tan bella como desafiante.
Antes de su reconocimiento oficial, la comunidad ya vibraba con la herencia de las culturas, su nombre resuena con ecos quechua, su vida siempre ha girado en torno al cultivo y la ganadería, actividades que hasta hoy sostienen el hogar de miles de familias. La devoción ha sido el cemento de su sociedad, personificada cada 8 de septiembre en la festividad de la Virgen de Cocharcas, patrona que convoca a hijos del pueblo que retornan desde todos los rincones del país.
Durante años, la maravilla natural de Circamarca permanecen como un secreto guardado por sus comuneros. Sin embargo, en la última década, la comunidad decidió abrir las puertas de su tesoro más preciado: las Aguas Turquesas de Millpu. Con una organización admirable, los pobladores pasaron de ser agricultores a guardianes de este santuario ecológico, gestionando el turismo de manera que el beneficio sea para todos.
La elevación a Centro Poblado hace 21 años no fue un regalo, sino una conquista. Representó la facultad de gestionar su propio destino, mejorar sus accesos y apostar por proyectos como la piscicultura y el acceso a zonas arqueológicas como el Mirador de Quinchaco.
Hoy, al cumplir su XXI Aniversario, Circamarca no solo celebra una fecha en el calendario, celebra que ha logrado posicionar su nombre en el mapa mundial del turismo sin perder su esencia rural.
Es la historia de un pueblo que, trabajando «de la mano», ha demostrado que la verdadera riqueza no solo está en sus aguas color turquesa, sino en la inquebrantable voluntad de su gente.
Feliz 21 aniversario Circamarca !!


















