San Miguel – Cajamarca: Alrededor de 17 disparos hicieron un grupo de mineros ilegales en la zona denominada Carnamú en el distrito sanmiguelino de San Gregorio; ello con el objetivo de amedrentar a los vecinos de la zona que se oponen a la explotación minera de oro, mediante socavones.
“Yo he estado arreglando mi chacra cuando de pronto empezaron los disparos, nos hemos tenido que tirar al piso para evitar que nos caiga alguna de las balas” señaló uno de los vecinos quien en oportunidades anteriores se opuso a la explotación de la mina por la contaminación que ocasiona a las fuentes de aguas que irrigan los cultivos de la zona.
Los mineros ilegales habrían sido identificados como José Lizardo Linares Suárez, alias “el minero” y su hijo Elías Linares Cherre, quienes ya habrían venido realizando la explotación de la zona denominada Toma Suárez, donde extraían oro, sin embargo, las rondas campesinas los expulsaron dejando de trabajar; pero esta vez han regresado tratando de imponerse usando armas de fuego.
“Ellos saben que nosotros no queremos minería, por eso nos amenazan” señaló el vecino, quien además contó que horas después de ese incidente, los mineros ilegales volvieron a disparar para amedrentar también al teniente gobernador que ese día se encontraba preparando su terreno para sembrar.
El hecho ocurrió el pasado domingo 18 de enero al promediar las 11 de la mañana.
Sin embargo, ese hecho no fue lo único que indignó a los campesinos de Carnamú, pues ellos llamaron durante la balacera a la comisaría de San Gregorio para que constaten el hecho y puedan registrar los casquillos de bala que quedaron en la zona, sin embargo, los policías respondieron con negativas.
“Les hemos mostrado las fotos de los casquillos, pero ellos dicen que casquillos hay en todas partes y si quieren que vengan tenemos que ponerles una moto, porque no tienen movilidad. ¿Como vamos a sentirnos protegidos?” señaló el afligido vecino.
Según el vecino, los mineros ilegales les habrían mandado a decir que ellos no le temen a nadie porque tienen un pariente (su yerno) que es policía, por lo que además presumen que las armas con las que dispararon ese domingo puedan haber sido proveídas por los propios policías.
“Por eso es que queremos que Inspectoría de la Policía y la subprefectura venga a nuestro pueblo para que vean los abusos de esta familia” denunció.
De acuerdo a lo denunciado por los vecinos se trata de un terreno que ni siquiera les pertenece a los mineros ilegales, sino que es de sus abuelos, aunque ellos no se los hayan transferido.


















