El artista ayacuchano presenta una colaboración con Asiri Cristina producida por Riddim Kings. La canción fusiona la bachata y el quechua mientras rescata el relato tradicional de Sutuq Chaka en su videoclip.
El músico urbano y compositor ayacuchano Marci La Anomalía acaba de presentar “Ñuqa” —palabra quechua que significa “yo”—, una bachata interpretada parcialmente en esta lengua andina y realizada en colaboración con la cantante ayacuchana Asiri Cristina. La producción musical estuvo a cargo del estudio Riddim Kings, con quienes el artista trabaja desde hace varios años. El lanzamiento propone un diálogo entre vivencias urbanas, sensibilidad romántica y referencias a la tradición cultural de Huamanga.
Según cuenta el propio artista, el tema nació de manera inesperada. “Ñuqa era una canción que no iba a ver la luz porque era una canción personal. Teníamos otro proyecto con Asiri, pero surgió un inconveniente y se anuló. Entonces recordé esta canción y se la presenté; finalmente fue la que trabajamos”, explica. La pieza está dedicada al amor y se inspira también en el relato tradicional de Sutuq Chaka, difundido por el autor Juan de Mata Peralta, que narra el romance entre dos jóvenes de distintas clases sociales y su desenlace trágico. Para Marci, esta propuesta representa “la fusión de música, lengua, amor y tradición”.
En el plano musical, el artista apuesta por la bachata como vehículo para el quechua, una decisión que responde a su interés por ampliar los horizontes de la lengua andina dentro de la música contemporánea. “Mi motivación de fusionar el quechua con la bachata es demostrar que puede mezclarse con cualquier género y que incluso puede sonar más poético que el español”, afirma. El proceso de producción junto al equipo de Riddim Kings —sello responsable de varias de sus canciones— fue, según describe, una experiencia “armoniosa y profesional”.
La colaboración con Asiri Cristina aportó un nuevo matiz emocional a la obra. “Ñuqa era una canción muy personal donde todo estaba solo con mi voz. Pero hacía falta un toque dulce, y Asiri le dio ese cambio con su voz melodiosa”, comenta Marci. El lanzamiento incluye además un videoclip dirigido por Kiwan y realizado por el equipo de Riddim Kings, cuyo concepto visual recrea el relato romántico y trágico asociado a Sutuq Chaka, trasladándolo a una narrativa audiovisual que conecta tradición y estética contemporánea.
Para el artista, este estreno marca también un nuevo momento en su trayectoria. “Ñuqa es una forma de demostrar que puedo ser versátil como artista y desenvolverme en distintos géneros”, señala. Con varios proyectos en desarrollo para 2026, Marci La Anomalía adelanta que seguirá explorando nuevas sonoridades sin dejar de lado su base en la música urbana, apostando por propuestas que continúen llevando el quechua hacia nuevos públicos.

















