La Primera Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos e Interculturalidad de Ayacucho, entregó los restos óseos y elementos asociados de quienes en vida fueron Lucas Tierrez Enciso y Alejandro Romero Quispe.
El acto de entrega a los familiares de los occisos se realizó en las instalaciones del Laboratorio de Investigaciones Forenses de Ayacucho, con la participación del Presidente de la Junta de Fiscales Superiores del Distrito Fiscal de Ayacucho, Fritz Elías Espinoza Landeo, y virtualmente de la Coordinadora de la Fiscalía Superior Penal Nacional y Fiscalías Penales Supraprovinciales Especializadas en Derechos Humanos e Interculturalidad, Rosario Isabel Quico Palomino.
Del mismo modo, se contó con la presencia de los integrantes del Equipo Forense Especializado (EFE), así como de los representantes de la Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y del Comité Internacional de la Cruz Roja, entidades que apoyan material y logísticamente en las exhumaciones y posterior entierro digno de las víctimas.
En el caso del primer agraviado, el 22 de julio de 1986, en circunstancias que se hallaba descansando en su domicilio ubicado en el centro poblado de Valle Esmeralda de Huayao, distrito de Tambo, provincia de La Mar, fue sorprendido por miembros de la organización terrorista Sendero Luminoso, quienes luego de ingresar a su vivienda, lo sacaron de esta, increpándole a golpes, degollándolo y apuñalándolo en el pecho. Posteriormente, su familia lo enterró en el cementerio de Huayao.
En el segundo hecho, en agravio de Romero Quispe, en setiembre de 1984, en el caserío de Carnicería Huaycco, distrito de Huamanguilla, provincia de Huanta, ingresaron civiles armados con palos y cuchillos, presuntamente pertenecientes a las rondas campesinas, los cuales retuvieron a dicho ciudadano junto a otros dos, acusándolos de ser terroristas y entregándolos al Ejército del Perú, cuyos agentes los incineraron en la zona de Amaru Huaycco, donde fueron encontrados e inhumados por sus familiares.
Es oportuno acotar que antes de la ceremonia de restitución digna, se llevó a cabo la diligencia de traslado y armado anatómico de los restos a sus respectivos ataúdes.


















